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La piedra angular de una enseñanza eficaz y adaptada individualmente a las necesidades de cada alumno en educación primaria reside en la construcción de unos aprendizajes sólidos como elementos básicos sobre los que se eleva toda la pirámide posterior del aprendizaje de cada alumno. Los principales aprendizajes que se deben abordar con seriedad y rigor en el proceso educativo, y que constituyen la base de la pirámide, son los referidos a las habilidades de lectura, escritura y cálculo, así como otros conceptos básicos y previos para el desarrollo de esas habilidades.
Los niños y niñas con problemas de aprendizaje que requieren una atención individual específica en la escuela primaria se estiman, al menos, en torno a un 20% del total de la población escolar. Gran parte de las dificultades que muestran los niños tienen su origen en los problemas que tiene la compleja tarea de aprender a utilizar con precisión el uso del lenguaje, y la falta de una adaptación curricular bien estructurada e individualizada a las necesidades de cada niño. Las dificultades se agravan en los centros que reúnen características especiales como la de estar ubicados en zonas de población marginal, que tienen un alto porcentaje de niños procedentes de otras culturas, o que los profesionales de la educación no permanecen con suficiente estabilidad para desarrollar proyectos educativos de centro basados en las necesidades del entorno.
Una de las principales claves para resolver las dificultades consiste en evaluar los problemas concretos que cada niño tiene en su aprendizaje y, en base a ello, desarrollar programas individuales bien estructurados y secuenciados que permitan asentar los conocimientos y habilidades organizadamente. Todo ello requiere de una atención especial en los primeros años de la enseñanza, para lo cual los profesores deben utilizar recursos educativos actualizados a los tiempos actuales.
Existen diferentes materiales educativos que sirven de ayuda para identificar los problemas y desarrollar programas individuales con los niños y niñas en sus años escolares iniciales. Sin embargo, todos esos materiales se basan, por lo general, en la presentación tradicional como libros con formatos rígidos para su manejo, lo que limita mucho sus posibilidades de uso. La incorporación de las llamadas nuevas tecnologías (¡ya no son tan nuevas!) es un aspecto crucial que puede significar un cambio cualitativo en el diseño de los programas de apoyo que deben ponerse en marcha. La versatilidad de manejo que permite tener los materiales originales, siempre a disposición del profesor y de sus decisiones educativas, aporta un valor de uso mucho mayor que el del formato habitual de presentación.
El proyecto Infopitágoras constituye un ejemplo modelo de desarrollo de materiales estructurados, con una progresión en los contenidos muy meditada para facilitar el trabajo autónomo de los alumnos. Los contenidos del programa incluyen ampliamente los aprendizajes básicos para superar las dificultades en el lenguaje y cálculo. Su uso es de gran utilidad para cualquier alumno en sus primeros años de escolaridad, y particularmente para aquellos que presentan alguna dificultad de aprendizaje. En este sentido la diversidad de los alumnos y la progresiva multiculturalidad de nuestro sistema educativo hacen necesaria la existencia de proyectos como el comentado.
Los recursos de apoyo al profesional de la enseñanza y sus características pueden ser un aspecto determinante del éxito educativo para muchos alumnos. En este sentido, los materiales que componen el proyecto Infopitágoras son de gran calidad, y muy adecuados para ayudar a superar las dificultades de la lectura, escritura y cálculo. Su desarrollo se ha hecho por un equipo de profesionales especializado que está trabajando directamente en las aulas desde hace años. Y los materiales pueden ser utilizados con rapidez por el profesor, quien además cuenta con la posibilidad de consultar mediante la Web con los especialistas sobre el uso y adecuación de los materiales en determinadas situaciones o casos. Además, los materiales permiten el ahorro familiar y de los centros pues solo se utiliza lo necesario y siempre que haga falta, sin necesidad de costear materiales que no se utilizan o los continuos gastos de fotocopiado.
Los Centros de Recursos y de Profesores deben atender este tipo de iniciativas para su uso y difusión en la comunidad educativa por sus grandes posibilidades de ayuda para muchos profesores, y por el asesoramiento específico que permiten. Esto es cierto en cualquier escuela, pero especialmente relevante en grandes ciudades, zonas marginales y áreas rurales, todas ellas alejadas en ocasiones de la posibilidad de asesoramiento del profesorado. Además, la evaluación de experiencias basadas en Internet es un aspecto prioritario de nuestro sistema escolar, que todavía está ocupando, en este sentido, un lugar muy retrasado respecto a otros sistemas educativos europeos.
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